
A partir de las 10.00 de la mañana, cada verano, las mesitas de la Churrería Ramón se alinean en la Plaza de los Naranjos de Marbella para atender a su clientela. El desayuno, tranquilo, bajo enormes sombrillas lo merece.
Zumos naturales, mezclas creativas (como piña y mango) preparados a la vista del cliente, los tejeringos recién hechos, con café con leche o chocolate negro.
Espirales abuñueladas, huecos, con el grosor de un dedo, que se espolvorean con azucar y se trocean con las manos ya en las mesas. Churros los hay dietéticos, secos, crujientes y etéreos; diferencia abismal con las porras de las ferias o los de lazo, congelados y fritos ahí de cualquier forma que pueden encontrarse en cualquier sitio.
Declara Casa Ramón que solo tienen dos secretos: el trabajo con masa madre y la fritura en un gran perol de acero con poco aceite de oliva, siempre muy limpio y de renovación casi constante.
Si Pepe Navas, el propietario de la Churreria, elabora este manjar, les confiere aun un punto más selecto de elaboración. Para 2-3 personas esta “delicatessen” de alta Churreria la rueda grande sale por 10 euros.
Tags: Marbella, Plaza de los Naranjos
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soy paquirrin anunque mu feo perolos mejores churros son los demi tio querido que los hace casareros y le da el puntito con mucho amor y como dios manda os enterais gueno adios de vuestro querido paquirrin
soy antonia estuve este verano comiendo churros en la churreria ramon y vaya estafa me cobraron 20 euros por un chocolate y unos churros que estaban lacio y muy blandos valla porqueria esto es engañar al turismo
Pepe ya no te acuerdas de juan el de los trillizos que era un buen churrero en la churreria ramon.Gracias